Diversas afecciones relacionadas con la vida laboral lo ponen en duda, pero la tendencia es alentadora.
Por Alejandro Melamed*
Para I-ECO de Clarín
Definitivamente, dentro de las organizaciones la gente no es un tema de un área en especial, sino que es un tema “del negocio” y uno de los factores críticos del éxito de cualquier empresa, independientemente del tipo, tamaño o del sector en la que ésta se desarrolle. En la actualidad, las múltiples demandas de los diferentes actores que integran el mundo del trabajo, las altas y crecientes expectativas de las nuevas generaciones que se van incorporando al mercado laboral y el apremio por responder a los cambios en cuanto a diversidad e integración se refiere, han puesto a las empresas frente a una necesidad que, a la vez, representa una oportunidad: la de ser “más humanas”.
CARACTERISTICAS
Luego de analizar las características de aquellas compañías que sobresalen entre las demás, hemos identificado que las empresas más humanas son aquellas en las que:
Siempre se piensa en la gente y se actúa en consecuencia. El pensar y el actuar en esta dirección no están disociados sino que su coherencia se percibe en el día a día.
Permanentemente se genera un círculo virtuoso de vitalidad, dignidad y humanidad, que impacta positivamente en cada uno de los participantes del proceso, tanto internos como externos.
Se motiva a la gente continuamente a partir de sus líderes, que actúan siempre con integridad.
El optimismo, la sensibilidad y la inspiración permiten liberar el espíritu creativo y el potencial de acción y realización de todos sus integrantes.
Las personas son protagonistas a partir de una actitud de responsabilidad incondicional y compromiso permanente.
Los valores son la base que sostiene el proyecto y se mantienen vigentes en el tiempo, aun en los momentos más difíciles. Es fácil predicar sobre valores, pero es en los momentos más críticos cuando éstos se ponen a prueba y se puede demostrar que realmente son válidos y útiles.
No sólo se predica, sino que a partir del ejercicio cotidiano se vive la auténtica diversidad e inclusión en todas sus formas.
Se practica voluntariamente la humildad, la colaboración y la solidaridad, a partir de una mirada positiva que permite encontrar los puntos conciliadores para debatir ideas, sin llegar a enfrentamientos personales.
Se respira cotidianamente libertad, felicidad y ética en su sentido más amplio con naturalidad.
RESPETO
Desde ya que esas condiciones se complementan con el hecho de que, en estas empresas, se alcanzan resultados de negocio superiores y sostenibles en el tiempo, sin que ello implique impactar negativamente en la gente.
Las empresas más humanas son las que se ganan el respeto de todos. Aunque es muy fácil ser “la mejor empresa” en algún momento o en algún aspecto y se puede lograr en un plazo muy corto, ganarse el respeto es algo que se logra con el transcurso del tiempo y con la consistencia y coherencia constantes.
Los mejores talentos aspiran a trabajar algún día en las empresas más humanas y quienes trabajan en ellas cada día renuevan su contrato por convicción y decisión y no por costumbre, logrando conciliar su vida laboral y profesional con la familiar y extralaboral.
La buena noticia es que ese mundo, tal vez utópico e ideal, ya empieza a ser hoy una realidad en las mejores empresas. Y que antes de lo que pensamos, más que una aspiración será una condición de la que todos nos beneficiaremos. Como trabajadores, como empresarios, como integrantes de familias y como sociedad.
*Alejandro Melamed es doctor en Cs. Económicas y docente universitario.











Creo que es importante que en las organizaciones se empiece a buscar la “felicidad de sus empleados”. Estás más que claro que, las personas que se encuentran motivadas y sienten el reconocimiento por parte de sus líderes, son mas beneficiosas para las organizaciones. Mas alla de la motivación y el reconocimiento, es importante destacar el sentido de contensión que un empleado puede recibir en una organización más allá de una problemática laboral. Vivimos en tiempos difíciles y si hay un empleado que se encuentra “bien” en una empresa, podria ser parte de otras prolemáticas de índole personal. Siempre y cuando no se invasivo y en la medida que el empleado acceda, podria llegar a encontar ese espacio de escucha y contención en la empresa. Muchas personas pasan la mayor parte del día dentro del ámbito laboral y cuando algún problema hace ruido…repercute en las otras actividades que pueden estar desarrollando. Por eso creo este punto es importante para ayudar a ser un poco más feliz a los empleados. De esta manera se generaría un sentido de pertenencia mas afianzado hacia la organización y fidelización, logrando también mejorar tanto su desarrollo como productividad.
Gracias Juan Sebastián por tu comentario
Creo que es importante lo que planteas que las organizaciones deberían buscar la felicidad de la gente que trabaja en ella. Y también que es una realidad, cuanto nos afecta a todos en nuestras vidas como nos sentimos en el trabajo y con nuestro trabajo. Yendo al primer punto, lo sintomático es que las personas son para la empresa generalmente, el mayor gasto. O sea, que más allá del declamado afán de lucro, se “llevan” más los empleados que los accionistas. Ahora, a todos nos cuesta dimensionarlo desde esta perspectiva. Y si bien se ha avanzado mucho en los últimos 30 años, las empresas se tientan con repetir ese esquema del “accionista lucrativo” internamente. Alentando la competencia y la falta de colaboración, muchas veces. Creo que es importante cambiar el paradigma de quienes son los “abalados” y cuáles son las conductas reconocidas, ya que volviendo a lo anterior, las expresas de hecho a quienes más ganancias le dan es a quienes trabajan en ella.
Saludos cordiales.
El Equipo de MSC Consultores